La sobreprotección es una característica en la educación familiar cada vez más frecuente. Es una necesidad de tenerlo todo bajo control evitando que sufran circunstancias de dificultad o frustración. Padres helicópteros, hace referencia a ese comportamiento de los padres que revolotean constantemente sobre sus hijos, intentado evitar cualquier sufrimiento, interfiriendo y controlando en sus experiencias, tareas, decisiones, dirigiendo en exceso su juego, no dejando que el niño pruebe explore, por miedo a riesgos cotidianos, etc. La sobreprotección reduce el desarrollo de su autonomía, generando demasiada dependencia, dificultades para asumir sus responsabilidades, baja tolerancia a la frustración. Los niños han de equivocarse, frustrarse y encontrar estrategias de afrontamiento. La sobreprotección también crea niños impacientes, incapaces de superar obstáculos o dificultades en la vida y reduciendo el concepto de esfuerzo ....
El juego simbólico, es una actividad lúdica, es una experimentación, fundamental en la primera infancia, una forma muy valiosa de aprender. Con ello, los niños imitan y representan actividades, reproducen contextos, situaciones, frases, roles y situaciones de la vida real. Juagar a “hacer como si”, dan vida a objetos inanimados, a transformar los objetos potenciando la imaginación. Es una actividad que les permite practicar conductas aprendidas que han observado. El juego es fundamental, es la ocasión de revivir experiencias y descubrir el mundo que le rodea. El juego simbólico comienza entorno a los 2 años, cumple un papel fundamental en su desarrollo y en las distintas áreas de evolución. En la medida que aumenta su lenguaje y su imaginación, los niños van siendo capaces de crear situaciones más complejas. Que beneficios tiene el juego simbólico: Desarrollo emocional : El juego les permite manifestar sus alegrías, deseos, frustraciones, miedos y les ayuda a ...