El mutismo selectivo en niños es un trastorno en el que presentan serias dificultades para hablar en determinados entornos sociales, como por ejemplo puede ser el colegio o con personas desconocidas, es un bloqueo comunicativo unido a una fuerte ansiedad social, esta situación puede confundirse con la timidez extrema. Suele aparecer entre los 4/ 5 años. Los niños con mutismo se comunican adecuadamente en entornos familiares y seguros tienen capacidad tanto de hablar como de entender. Las causas no están claras, es un trastorno poco frecuente. La mayoría de los expertos consideran que es un problema multifactorial donde puede haber predisposiciones biológicas, de ansiedad y que puede afectar de forma importante en la vida diaria, limitando sus relaciones sociales y académicos limitando su aprendizaje escolar. Es importante identificar las causas y cómo interactúan en cada niño los distintos factores, pues no es un trastorno pasajero y necesita intervención temprana...
Lo importante para enseñar a un niño a controlar sus esfínteres es que se encuentre preparado para ello, esto ocurre de una manera normalizada entre los 2 y los 3 años. El proceso de control de esfínteres es como el de aprender a andar o hablar: en todos ellos la maduración biológica es el factor determinante. Han de estar maduros los componentes del aparato genitourinario y el sistema nervioso para posibilitar el aprendizaje. La edad en que los niños adquieren el control de esfínteres es variable. El momento de quitar el pañal al niño es muchas veces motivo de preocupación para los padres cuando ven que sus hijos son más lentos que otros niños o que tardan más de lo que ellos quisieran en mantenerse secos. Los niños aprenden a vaciar su vejiga en parte por imitación y en parte por instrucción y entrenamiento. Este entrenamiento consiste en ayudar al niño cuando ya está debidamente desarrollado (sabe pedir ayuda para sus necesidades durante el día); todo intento de entrenar...