¿Por qué insistimos en incluir en las programaciones las sesiones de estimulación vestibular? La estimulación de origen vestibular nos permite acceder a una de las tres estimulaciones básicas para un desarrollo armónico del niño. (– estímulo táctil,–estímulo propioceptivo, –estímulo vestibular–). El tacto, la propiocepción, la orientación de la cabeza y la postura del cuerpo con respecto al espacio, son entradas sensoriales de información que alertan y generan activación emocional, contribuyen al bienestar físico y psíquico; por todo ello, necesariamente se desarrollan emociones y afectos imprescindibles en el aprendizaje.