La habilidad manual consiste en la capacidad de poder utilizar las manos y los dedos para poder llevar a cabo una serie de acciones que facilitan la autonomía diaria, como comer, vestirse, escribir, recortar, etc. Es una acción que se inicia desde el nacimiento, desarrollándose a lo largo de los 2 primeros años de vida, pasando por distintas fases, desde movimientos sin control hasta llegar a una adecuada organización del movimiento. La pinza de los dedos índice y pulgar se va desarrollando de forma coordinada para alcanzar objetos pequeños y gracias a ella, podemos llegar a realizar actividades más específicas con precisión y adecuada coordinación. Para llegar a esta etapa es preciso el desarrollo muscular y coordinación visomotora, así como también se desarrolla el sistema táctil, que aportará información los objetos que manipula, como tamaño, textura, forma, temperatura, etc. ...