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Trabajar en casa con un niño autista

 


El autismo es un trastorno del desarrollo que no solo afecta al niño, sino que marca numerosos desafíos a las familias.  La actuación en casa es fundamental y las familias han de adquirir estrategias para hacer frente a estas dificultades.

El trabajo familiar en el hogar requiere priorizar la seguridad, bienestar general, crear un espacio tranquilo, predecible y regulación sensorial. Las vivencias que tiene el niño en casa les ayudan a aprender habilidades con facilidad, es el lugar donde juegan, comen y viven el amor de la familia con respeto y paciencia.

Algunas sugerencias para trabajar.

Crear un espacio tranquilo: rincón de calma donde pueda reducir la ansiedad, pueda relajarse, sentirse seguro. Podemos poner una manta, cojines suaves sus objetos preferidos que más le relajan, le ayudaremos a fomentar el juego, música que le guste y relaje.

Establecer espacios fijos para las distintas rutinas: El orden es vital en cada rutina diaria, en un sitio especifico, comer en la cocina, vestirse en la habitación, ver la tele en el salón. Con ello, le ayudaremos a entender lo que se espera de él en cada zona de la casa. Las rutinas diarias le ayudaran a crear espacios predecibles, constantes y seguros. Establecer horarios fijos, y estructurados.

Podemos utilizar canciones que le gusten, siempre la misma para cada rutina, para el cambio o inicio de esta, el niño asociara canción y el cambio.

Pueden iniciar cambios pequeños de manera controlada, variaciones pequeñas y planificadas, de manera que poco a poco, aprende que los cambios también pueden ser seguros.

 Utilizar un panel para anticipar las rutinas que ocurren a lo largo del día

: Los pictogramas   ayudan a anticiparles lo que se espera de ellos en cada momento, ayudan a reducir la incertidumbre. En ocasiones los niños autistas procesan mejor la información visual que la verbal.

 

Ayudar a controlar la sensibilidad del niño: Los estímulos sensoriales, luces fuertes, ruidos, movimientos inesperados, pueden resultar invasivos para un niño con Autismo. Por eso, es importante adaptar el entorno, creando situaciones relajantes .Puede presentar sensibilidad a la luz, al sonido, texturas, al olfato produciendo en el niño sobrecarga sensorial. Es recomendable usar iluminación cálida y suave, conocer y controlar que productos gel, champús le pueden abrumar, minimizar el ruido de fondo.


 







Establecer una comunicación efectiva:

La comunicación verbal al principio puede ser muy lenta, pero eso no implica que no pueda establecerse una adecuada conexión, usando sistemas alternativos de comunicación con imágenes y pictogramas. También es necesario utilizar un lenguaje simple y claro, hablando despacio, frases cortas y concretas, en ocasiones si es necesario acompañar con gestos.

 

Participar activamente en sus juegos:   El juego es parte fundamental del, desarrollo del niño. El juego simbólico con muñecos, coches,  a través de ellos el niño puede expresar emociones, comunicarse, desarrollar habilidades sociales, habilidades motoras tanto finas como gruesas. Juegos de construcción, puzles. Si tiene en cuenta sus intereses hará que el juego sea más entretenido y divertido.

 Fomentar la actividad física:   El movimiento fomenta el equilibrio, la coordinación y la motricidad gruesa. Patinetes,  columpios, muros de escalada.

Paseos sensoriales: Da un paseo por la naturaleza y concéntrate en diferentes texturas, sonidos y olores. Esta actividad divertida y atractiva permite a los niños explorar los colores, las texturas y el movimiento.




Recompense su comportamiento: Refuerce sus esfuerzos, su comportamiento. El refuerzo positivo favorece la regulación emocional.

 

Es fundamental que se acompañe su aprendizaje y para ello, los padres han de ser perseverantes,  mantenerse serenos, proporcionar todos los poyos necesarios y establecer relaciones de afecto y cariño.

 

 

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