La motivación es el desencadenante
que hace que nuestra mente se ponga en marcha y llevemos a cabo unas conductas
u otras. Pasamos a la acción gracias a que sentimos un interés que nos impulsa
a ello. Si no tuviéramos motivación permaneceríamos estáticos y no
interactuaríamos con nuestro ambiente.
La desmotivación y apatía en
infantil se manifiestan como falta de interés por actividades que antes
disfrutaban, desgana, falta de energía (no se ilusionan por cosas nuevas), poca
iniciativa, prefieren actividades sedentarias.
Los niños están en un momento
de cambios constantes, reafirmación y construcción de una nueva identidad, por
lo que la autoestima se equilibra y desequilibra con frecuencia.
Algunas
de las causas pueden ser:
Factores Ambientales:
·
Sobreestimulación:
Demasiados estímulos (pantallas, juguetes, actividades) generan cansancio por
demasiados estímulos. Cuantos más juguetes más se aburren. Exceso de estimulación limita la imaginación,
la creatividad y diversión.
·
Exceso
de actividades extraescolares, con poco tiempo libre para explorar y descubrir motivaciones.
Factores
Fisiológicos:
· Falta
de sueño continuo: La privación de sueño continuada altera capacidades, y causa
apatía y cansancio.
·
Altera
capacidades cognitivas y emocionales, generando desinterés y apatía
· Alimentación
desequilibrada: puede perjudicar su desarrollo cerebral, interferir con su
aprendizaje, debilitar su sistema inmunológico. Causando cansancio y apatía.
· Vida
sedentaria: demasiado tiempo en casa sin movimiento e interacción con iguales.
Factores
Emocionales:
· Pérdida
familiar, cambio domicilio o duelo pueden detonarlo. Conflictos familiares,
ambiente tenso entre los padres.
·
Experiencias
negativas en el colegio. Miedo al fracaso.
·
Sobreprotección,
falta de autonomía.
· Detectar
la causa: Descartar problemas físicos, evaluar sueño, ritmo de actividades.
Ayudarles a encontrar soluciones y compartirlas con ellos.
· Reducir
estímulos: Dar tiempo libre sin pantallas para que exploren qué les gusta.
· Actividades
simples: Caminar, salidas a la naturaleza, juegos compartidos. Explorar lo que
le gusta.
· Ayudar
a ver lo positivo: Enseñar a apreciar cosas simples sin abrumar. Valorar su
esfuerzo, elogiando los pequeños logros, reconociendo su esfuerzo.
· Dividir
las tareas complejas en pequeños pasos. Escuchar sus necesidades estableciendo
una buena comunicación. Qué tipo de actividades son las que le gustan, música,
pintura, baile, deporte..
· Evitar
expectativas excesivas: Ajustar objetivos a su edad y capacidades, que sean
realistas y alcanzables a su nivel de desarrollo.
· Es
clave fomentar la autonomía, que tome decisiones, establecer metas pequeñas,
reforzar positivamente y explorar sus intereses personales.
·
Debemos
estar a su lado y guiar su esfuerzo, hacerle sentir que estamos a su lado.
·
Establecer
rutinas con horarios estables para que el niño sepa lo que tiene que hacer sin
prisa y con calma dándole sensación de previsión y seguridad.





Comentarios
Publicar un comentario