Ir al contenido principal

Mutismo selectivo

 

 El mutismo selectivo en niños es un trastorno en el que presentan serias dificultades para hablar en determinados entornos sociales, como por ejemplo puede ser el colegio o con personas desconocidas, es un bloqueo comunicativo unido a una fuerte ansiedad social, esta situación puede confundirse con la timidez extrema. Suele aparecer entre los 4/ 5 años. Los niños con mutismo se comunican adecuadamente en entornos familiares y seguros tienen capacidad tanto de hablar como de entender. 

Las causas no están claras, es un trastorno poco frecuente. La mayoría de los expertos consideran que es un problema multifactorial donde puede haber predisposiciones biológicas, de ansiedad y que puede afectar de forma importante en la vida diaria, limitando sus relaciones sociales y académicos limitando su aprendizaje escolar.

Es importante identificar las causas y cómo interactúan en cada niño los distintos factores, pues no es un trastorno pasajero y necesita intervención temprana y específica.  

A pesar de ser un trastorno poco habitual, en los últimos años ha experimentado un aumento, que creen debido al uso excesivo de dispositivos electrónicos. El uso de pantallas a edades cada vez más tempranas.

Los síntomas más frecuentes son:

·         Adecuada normalidad y capacidad para hablar en ambientes familiares.

·         Miedo ante entornos desconocidos, personas desconocidas. Por lo que evitan situaciones que requieran comunicación.

·         Dificultad para hablar con sus compañeros en la escuela. En ocasiones utilizan gestos, señalan, asiente con la cabeza en lugar de hablar.

·        Para poder diagnosticar con tal mutismo selectivo, tenemos que apreciar que se repite esta situación al menos durante un par de meses.

Tratamiento:

 El tratamiento más adecuado es la terapia cognitivo-conductual. Con la colaboración compartida y estrecha entre terapeuta-padres-maestros, creando un entorno de apoyo y comprensión.

La terapia ayuda al niño a adquirir de forma progresiva y gradual diferentes estrategias de comunicación en distintas situaciones, lugares y personas. Reforzando las experiencias positivas, sin presionar, pues lo que se les pide no ha de ser difícil para ellos. La progresión ha de ser planificada cuidadosamente, para que vaya adquiriendo confianza en sí mismo. Y sobre todo ha de ser compartida por terapeuta, padres y colegio.

Sugerencias para trabajar en casa:

·         Elogios específicos: al felicitar o premiar por algo, concretar "¡Muy bien por decirnos que quieres, un .........!" Así los niños sabrán por qué exactamente se les elogia y se sentirán motivados para repetirlo más veces.

·         Practicar ser su eco: quiere decir que repita o parafrasee lo que quiere decir el niño. Le fortalece y le hace saber que ha sido entendido y escuchado.

·         Esperar 10 segundos: Es preciso dar tiempo suficiente para que respondan cuando les preguntamos algo.

·         Comentar lo que está haciendo, su tarea, pintar, jugar y elogiar sus trabajos. Pero no presionarle para que hable, ni regañe o castigue por ello.

·         No recordarles que son tímidos y no hablan con los demás.

·         Fomentar sus relaciones sociales, bajar al parque, participar en actividades extraescolares, de forma que se faciliten nuevas amistades.

Sugerencias para realizar en la escuela:

·         Conocer los intereses del niño y fomentarlos eso les dará seguridad.

·         Incluirlo en pequeños grupos, podemos iniciarlo con la compañía de amigos.

·         Respetar el periodo de adaptación, no forzar. Crear un clima emocional tranquilo y de apoyo.

·         Cuando el niño utilice comunicación no oral, es preciso valorarla, para aumentar su seguridad.


  Para una buena evolución del niño, es necesario no posponer el tratamiento. 







Comentarios