Lo importante
para enseñar a un niño a controlar sus esfínteres es que se encuentre preparado
para ello, esto ocurre de una manera normalizada entre los 2 y los 3 años.
El proceso de
control de esfínteres es como el de aprender a andar o hablar: en todos ellos
la maduración biológica es el factor determinante. Han de estar maduros los
componentes del aparato genitourinario y el sistema nervioso para posibilitar
el aprendizaje.
La edad en que
los niños adquieren el control de esfínteres es variable. El momento de quitar
el pañal al niño es muchas veces motivo de preocupación para los padres cuando
ven que sus hijos son más lentos que otros niños o que tardan más de lo que ellos
quisieran en mantenerse secos.
Los niños
aprenden a vaciar su vejiga en parte por imitación y en parte por instrucción y
entrenamiento. Este entrenamiento consiste en ayudar al niño cuando ya está
debidamente desarrollado (sabe pedir ayuda para sus necesidades durante el
día); todo intento de entrenarlo antes de que esté capacitado para aprender
puede provocar resultados opuestos a los esperados.
Diversas señales que nos
indican que podemos empezar el
aprendizaje de control del pipi:
- · Puede seguir órdenes de varios pasos, pues su vocabulario y comprensión han aumentado. Puede verbalizar (caca, pipi, orinal..)
- · Identifica partes del cuerpo, específicamente las partes íntimas, de modo que interiorice y relacione el proceso.
- · Ser autónomo e independiente y comunicar que desea orinar.
- · Presenta ya incomodidad para llevar el pañal mojado.
- · Tiene el pañal seco durante largos periodos de tiempo. Señal de madurez fisiológica.
- · Interés por el cuarto de baño, por imitación a los adultos, por lo que hacen en el baño.
Proceso de entrenamiento:
- · No hay un tiempo estimado para que el niño consiga este proceso. Algunos niños están ya preparados y lo logran en sólo unos días, pero otros pueden tardar meses.
- · Le anticipamos las acciones que va a realizar en el baño.
- · Es aconsejable usar pañales tipo braguita, para que colabore en bajar y subir el pañal.
- · Sentarlo en el orinal, con los pies en el suelo, dándole comodidad y estabilidad.
- · Cuando lo haga se le felicitará, si no lo consigue y un rato después se hace encima, no tenemos que reñirle, le llevamos al baño e indicamos lo que tendría que haber hecho, lo afrontamos con naturalidad.
- · Si reñimos y castigamos, el hecho de ir al baño se convierte en un reto cargado de incertidumbre y tensión. Recuerde que está aprendiendo.
- · La intervención de los padres tiene que ser pausada, con calma y comprensión, generando un ambiente tranquilo. No forzar, es necesario respetar sus tiempos y ritmos.
- · Es conveniente establecer una rutina diaria, facilitando un ritmo y un hábito (al levantarse, después de la comida y cena, antes de salir de casa..).
- · Leer cuentos sobre el uso del inodoro y la retirada de pañal para que se familiarice el proceso.
- · Llevar control y anotar cuando hace pipi, eso nos ayudara a establecer unos periodos de tiempo aproximados de cuando debemos llevarlo.
- · No es conveniente dejarlos mucho rato en el orinal esperando, no sobre pasar los 4/5 minutos.
- · Podemos asociar ir al baño con algo positivo, como llevar un juguete que le guste, para que se relaje mientras está sentado y duren unos minutos.
- · Cuando vayamos los adultos o hermanos mayores le pediremos que nos acompañe y le iremos diciendo que hacemos paso a paso.




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