El espejo es un
material recomendado para el juego con el bebe/niños. Se pueden encontrar en
juegos de actividades, juegos sensoriales, que todos ellos incorporan espejos
etc.
Hay recientes
estudios que certifican el hecho de que el bebe se observe en el espejo puede
tener efectos positivos a nivel de imitación. La imitación es una de las
herramientas de aprendizaje más potentes de la infancia. Aportan experiencias
sensoriales que pueden ayudar durante el primer año a madurar el cerebro.
Los
bebes sienten de forma natural, atracción hacia los rostros y el espejo le
facilita esa experiencia. Pero debemos realizarla, desde el juego, con
contacto, la mirada compartida, hablándole, respondiendo a la iniciativa del
bebe, sin prisa, el espejo es una ayuda pero no ha de sustituir la interacción
con el bebe. No será hasta los 18/20 meses que le niño reconozca su imagen,
pero la experiencia le permite descubrir su entorno.
Jugar frente a un
espejo o ver su imagen reflejada en él, es beneficioso para el desarrollo del
bebé tanto a nivel motor, cognitivo y
emocional es una forma sencilla y natural de jugar. Aunque al principio
el bebé no identificará que el reflejo que ve es él mismo, poco a poco irá
tomando conciencia e interesándose por lo que ocurre a su alrededor a través de
la imagen que le ofrece el espejo.
El espejo le ayudara a al bebe a explorar movimiento,
reconocimiento y emociones.
Cómo utilizar un espejo de forma segura.
·
Los primeros meses el bebe (3-4 meses) esta tumbado boca arriba,
podemos sujetar un espejo para que él se vea, o mantas de actividades que suele
llevar alguno incluido.
·
Cuando ya se tumbe boca abajo, apoyando sus manos, podemos
colocarle algún espejo de seguridad irrompible, diseñado para bebes de
materiales seguros. Acrílicos o de plásticos seguros. Lo podemos sujetar a la
pared buscando total seguridad.
·
Coloque el espejo a la
altura del suelo para que se puedan ver cuando estén boca abajo o cuando
gateen.
·
Acompáñele cuando esta
interactuando con el espejo, es el momento de juego. Evite sobreestimularlo,
con un ratito diario será suficiente.

Favorece el reconocimiento
de sí mismo: Entorno a los 6 meses,
empiezan a establecer las primeras conexiones, iniciando el conocimiento de su
identidad. Observan sus expresiones faciales y movimientos corporales.
Progresivamente van reconociendo, sus gestos, su cuerpo.
2. Fomenta el seguimiento
visual. El bebe
sigue sus movimientos ante el espejo, fortalecen el seguimiento visual. Le
ayuda a mejorar el enfoque y el seguimiento visual cuando el bebé sigue su
reflejo o el de objetos y personas.
Le proporcionan retroalimentación
visual inmediata, con sus sonrisas, gestos, expresiones faciales, movimientos
de su cuerpo. Le ayuda a distinguir su imagen de otros objetos, personas del
entorno y a fomentar la exploración.
Mejora el desarrollo social y emocional: El niño al ver sus expresiones faciales y las respuestas del adulto, comienza a conectar sus emociones con las del adulto, le invita a interactuar.
Refuerza
las habilidades motoras: Poner a los niños
boca abajo facilita el desarrollo y
fuerza del cuello y la parte superior del cuerpo, el espejo proporciona una
actividad atractiva ante esta posición que en ocasiones a algunos niños no les
gusta. Les anima e incentiva al movimiento, a levantar la cabeza y estirar los
brazos.
Los
espejos pueden estimular a los bebés a darse la vuelta, sentarse, gatear,
pararse, etc. Simplemente porque quieren estar cerca del reflejo.
Favorece el desarrollo del lenguaje: Cuando los bebés ven cómo se mueve su boca en el espejo, van tomando consciencia de cómo se forman los sonidos. Pueden ir señalando con niño las partes básicas del cuerpo e imitar expresiones iniciando palabras, gestos y acciones.
Desarrollo de habilidades cognitivas: A través del espejo el niño explora la permanencia del objeto, esta/desaparece. También ayuda a sostener la atención del bebe.
Exploración por etapas
0–3 meses: exploración visual y sonrisas sociales: En los primeros meses el bebe se centra en las caras y sonreír. Sonríe al reflejo, ante las formas,
se interesa por el movimiento.
4–8 meses: aumenta el interés y
comienzan las actividades motoras: Aun
no pueden reconocer su imagen. Póngale objetos y juguetes que pueda usar
frente al espejo para conectar la exploración de objetos con la
autoobservación.
9–18 meses: autoconciencia
emergente: En este período se producen desarrollos más elaborados. Comienzan
a entender que la persona que se refleja
en el espejo se relaciona con ellos mismos. Intentar tocar la imagen del espejo
indicativo de un reconocimiento de si mismo.






Comentarios
Publicar un comentario