viernes, 17 de enero de 2014

Inclusión educativa


Mein Ainscow  (Manchester, 1943) es catedrático de Educación y co-director del Centro para la Equidad en la Educación en la Universidad de Manchester. Es considerado como un referente mundial en educación inclusiva. Propone cambios importantes en los métodos de enseñaza, nos expone que"El sistema no está diseñado para responder a la complejidad de la educación del siglo XXI"
   Dentro de esa complejidad, entendemos que la inclusión educativa ha tenido importantes cambios, pasando de ser una parte secundaria del sistema educativo a convertirse en uno de los desafíos más importantes y que requieren grandes adaptaciones y reformas.  La inclusión ha de atender a la diversidad individual con respecto a los estilos y formas de aprender. Para ello, es preciso realizar modificación de contenidos, enfoques, estructuras y estrategias basados en una visión común que abarca a todos los niños en edad escolar y la convicción de que es responsabilidad del sistema educativo.
   Para que la inclusión sea más efectiva, hay tres pilares básicos de cambio, el equipo docente, la participación familiar y la concienciación social.
La realización de este post es una pequeña reflexión sobre la necesidad de cambio en los docentes y sobre ejemplos muy claros de que se puede y se esta haciendo.
    El equipo docente tiene que perder el miedo al cambio, ser un motor de  estimulo, lo que significa buscar nuevos caminos, cambiar la mirada y la perspectiva. El equipo ha de apoyarse entre profesionales, para poder ser más sensibles y detectar mejor las dificultades de los alumnos. El equipo se ha de sentir cómodo ante la diversidad y percibirla no como un problema, sino como un reto y una oportunidad para enriquecer las formas de enseñar y aprender"
    Debemos huir de formas de actuar ya anacrónicas en las que se atiende a los alumnos con problemas, cuando ya han fracasado, en las que se tiende a dar el apoyo de forma individual y a veces fuera de su contexto natural (el aula). El profesor del aula ordinaria tiende a “desresponsabilizarse”, dejando al profesor de apoyo o logopeda la mayor parte la responsabilidad de aprendizaje y  descuidando los aspectos más sociales del aprendizaje.
   Por ello quizá  no es tan difícil empezar introduciendo pequeños cambios, cambios que si puede hacer el propio equipo docente: Cambios en los que el alumno aún siendo el protagonista de su tarea de aprendizaje, esta se centre y gire entorno al contexto social que implica el aula, no fuera de ella. Que el diagnóstico nos pueda valer como orientativo, pero que lo importante sean las resolución de los problemas cotidianos del aula en su conjunto y las estrategias y resolución de problemas que ese equipo docente aporta.

Este video que le muestro, es un pequeño ejemplo de lo mucho que se puede hacer y sobre todo de ver más allá y pensar que la inclusión no puede reducirse a una mera cuestión curricular, organizativa o metodológica; la inclusión es más que todo eso, es una manera distinta de entender la educación y, si se quiere, la vida misma y la sociedad; se trata más bien de una filosofía, de unos valores.


Este es un vídeo interesante y ejemplo de una buena actuación ante la diversidad en el aula.


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