martes, 19 de abril de 2011

Trastorno por déficit de atención con hiperactividad



Durante la edad infantil, antes de los 5 años, resulta difícil determinar un diagnóstico definitivo de TDAH. En esta primera infancia, el niño pone en marcha muchas conductas, básicamente motoras, manifestaciones exploratorias que forman parte de la conducta normal debido a su curiosidad y su necesidad de examinar el entorno. En los niños con Tdah, el aumento de actividad responde más a una necesidad interna de moverse que al interés por conocer lo que les rodea..
En el futuro diagnóstico lo importante es poder valorar la frecuencia e intensidad con que se van instaurando dichas conductas.
Entre los 2 y 3 años: La excesiva actividad se acompaña de constantes caídas y golpes. No mantiene un mínimo de atención a un cuento breve de imágenes. Inmadurez de lenguaje expresivo. Problemas de ritmo en el sueño. Desde la Escuela Infantil les comentan sobre sus conductas.
De 4 a 5 años: Problemas de adaptación social, desobediencia y dificultades en el seguimiento de normas. Impulsividad y falta de atención selectiva. Impaciencia en los juegos. Poco control de la frustración y escasa regulación de las emociones.

Muchas familias buscan una solución y en muchos casos piden medidas farmacológicas, a estas edades y salvo casos muy excepcionales, el niño no debe ser medicado.
--Un equipo de la Universidad de Nottingham, en Reino Unido, ha comprobado que básicamente en la primera infania, los niños que padecen algún trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) responden mejor a terapias cognitivo-conductuales. Investigación publicados en la revista 'Biological Psychiatry”Profesor Chris Hollis.. “La motivación en los niños con hiperactividad es mas efectiva que el tratamiento farmacológico, según un estudio”.
--El tratamiento aconsejado ha de pasar primero por mejorar el ambiente familiar, favorecer una buena integración infantil y trabajar con el niño a realizar tareas, aprendiendo una mínima planificación interna.
1. Mantener el orden del entorno-hogar. La rutina puede ayudar a su hijo a aprender el sentido de orden en su vida. Sea consistente con sus rutina, en la infancia son básicas, le permitirán prever un entorno estructurado, lo que puede o no puede hacer y cuales son los limites que le han marcado.
2. Conocer cuales son las conductas propias de un niño de la edad de su hijo y aprender a adaptar las actividades de la familia a esa etapa evolutiva y a sus circunstancias. Trabajando conjuntamente padre y madre.
3. Iniciar las estrategias de intervención muy poco a poco, consolidando pasos. Demasiados objetivos, nos pueden llevar a la fatiga y consecuentemente a la renuncia.
4. Sea firme y consistente en sus propuestas de disciplina, asegúrese que su hijo las ha comprendido. Horarios fijos de comida y sueño.
5. Buscar las conductas positivas, descubrir aquello que suele hacer bien y felicitarle por ello.
6. Prográmele pequeñas responsabilidades en función de edad y aptitud.

Cuanto antes busquemos ayuda, mejor podremos entenderle y comenzar a trabajar con nuestro hijo, podremos ayudarle a evitar malos hábitos, que después tendríamos que volver a trabajar para rehacer bien, antes podremos enseñarle pequeñas conductas de autocontrol y control de impulsos.

4 comentarios:

  1. ¿por qué me parece que cualquier niño, familias deberían seguir estas mismas pautas para desarrollarse con "tranquilidad"?

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  2. La organización del entorno familiar, las pautas a seguir y el autocontrol de los adultos que educan al niño, sera fundamental para discriminar un TDHA o un niño que simplemente tiene altos niveles de actividad y desorden.

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  3. Me ha encantado el blog y toda la información que has compartido, justo era lo que estaba buscando, gracias Aral

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  4. Consolidar los pasos es lo primordial, así iremos aprendiendo cosas sobre la marcha cuando las demás estén aprendidas, muy útil

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