miércoles, 13 de febrero de 2013

Trastorno de Aprendizaje Procedimental




Durante los últimos años se ha constatado un fuerte incremento en la demanda asistencial  de niños, que  presentan como marco general problemas de aprendizaje y bajo rendimiento académico. A partir de esta situación, surge la necesidad de establecer las diversas causas de dichos problemas y desarrollar la intervención. Se estima que los trastornos de aprendizaje tienen una prevalencia entre el 10 y 15% y son la causa principal de fracaso escolar.
Entre los variados tipos de alteraciones que originan trastorno de aprendizaje, me interesa especialmente el  Trastorno procedimental (TAP). Definida a grandes líneas como la dificultad para adquirir y automatizar procedimientos motores y estrategias cognitivas de resolución de problemas, en situaciones novedosas, imprevistas o cambiantes es decir, presentan dificultades en planificar, supervisar, establecer un adecuado razonamiento  abstracto. Un déficit en la memoria procedimental.
Primeras etapas del desarrollo, en nuestra experiencia, si podemos constatar lo que algunos autores manifiestan; que este grupo de niños tiende a la pasividad y a la poca capacidad de exploración del medio que los rodea, utilizando  muy escasamente sus recursos motrices. Interactúan menos con los adultos, se muestran menos interesados a los estímulos de su alrededor, tanto verbales como no verbales y dan una respuesta pobre a las verbalizaciones de los adultos. Son poco participativos durante las horas de las comidas y en los juegos. El desarrollo de las habilidades motoras y el inicio de la marcha suelen mostrar un ligero retraso. Su coordinación motora es pobre, sufren caídas frecuentes y  golpes.
En la etapa preescolar, manifiestan torpeza motora. Dificultades para el aprendizaje de habilidades relacionadas con tareas de la vida cotidiana, comida, aseo, ponerse o quitarse prendas, abotonarse etc. pueden  mostrar poco interés en hacer rompecabezas, bloques de construcción o cualquier otro material apropiado para el desarrollo.
Al inicio de la etapa escolar, dificultades en el reconocimiento y la copia de letras y de números, en las áreas preferentemente manipulativas, tales como dibujar y pintar. Y en general tareas que  requieren trabajar con un contenido de representación visoespacial.

Características con dificultades  centradas en áreas:

1.      Área motora:   La torpeza motora suele ser de los primeros síntomas en detectarse, pueden presentar problemas en la coordinación fina (recortar, abrocharse los botones, vestirse, etc.), en motricidad gruesa (equilibrio, saltar, imitación de posiciones de las manos y secuencias de gestos), consecuentemente, problemas en el grafismo. Dificultades en actividades que requieren coordinación motora (ir en bicicleta, jugar a fútbol, subir escaleras, etc.).
2.      Lenguaje: Aunque sus habilidades fonéticas y morfosintácticas suelen ser buenas, pueden manifestar dificultades en los aspectos pragmáticos del lenguaje, semánticos y en la comprensión de inferencias. Estas dificultades pueden ser más aparentes cuando las situaciones requieren una comprensión profunda y abstracción. Su discurso puede ser pobre en contenido y con una narrativa  desorganizada.
3.    Funciones visuoespaciales/visuoconstructivas: Presentan dificultades para la percepción y organización de la información visual, así como para la orientación espacial, (memoria visual secuencial y habilidades visuoconstructivas). Las dificultades en las habilidades espaciales se muestran también en otras tareas, como la realización de rompecabezas y dibujos. En general tareas que requieren paxias constructivas. Por sus dificultades visoespaciales, tienden a fijarse en los detalles sin saber integrarlos en un conjunto o globalidad.
4.      Área social: Los niños con TAP suelen desarrollar buenas habilidades de memoria mecánica y esto les permite desenvolverse en la vida diaria. Sin embargo, cuando se añade una variable nueva o un cambio pequeño en cualquier situación social, tienen dificultades para resolver la ‘nueva’ situación. Aprenden poco de las experiencias y manifiestan poca capacidad para generalizar y extrapolar los aprendizajes a otras situaciones. Otra característica de los niños afectos de TAP es la falta de conciencia del tiempo. A menudo son descritos por sus padres como niños lentos en la realización de cualquier actividad y con escasa capacidad para gestionar el tiempo.
5.      Dificultad gráfica y disgrafía: desde los cursos preescolares, se manifiesta su escasa capacidad en los dibujos. El dibujo de la figura humana es pobre. La copia de dibujo, y de formas geométricas simples, retrasadas. El niño necesitará mucho más esfuerzo que los otros escolares para la escritura.

TAREAS PARA TRABAJAR CON ELLOS
1.     Estimularlo a verbalizar los pasos a seguir para la resolución de problemas que se basan en acciones o ejecuciones.
2.      Complementar materiales entregados visualmente con información verbal.
3.      Definir muy claramente la meta u objetivo de la tarea.
4.      La agenda diaria de estos niños debe ser tan predecible como sea posible.

A SUPERAR
1.      Los Trastornos del Aprendizaje Procedimental pasan, a menudo sin ser detectados ni atendidos por profesores y otros profesionales, durante una gran parte de la escolarización del niño.
2.      Escasa información y/o familiarizados con los TAP, y los efectos de dichos trastornos en los niños pueden ser, a largo plazo, mucho más devastadores que los de los trastornos del aprendizaje basados en el lenguaje.
3.      Cada vez hay mas estudios y definidas las habilidades. Aún así, siguen siendo, en su gran mayoría, mal entendidos, y suelen, por lo general, pasar inadvertidos.



2 comentarios:

  1. Leyéndote me recuerda mucho al diagnóstico de dispraxia, ¿estamos hablando de lo mismo o el TAP es consecuencia del primero?...

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  2. La dispaxia esta incluida entre los diferentes trastornos de aprendizaje,al igual que el TAP. Tienen alteraciones comunes como pueden ser la torpeza motora muy característica en ambos, quizá más acentuada en la dispaxia y este trastorno siempre presenta problemas de articulación fonética, de hecho la dispxia verbal es muy característica del síndrome del niño torpe o dispaxico.
    En el TAP o lo que otros autores llaman TANV (trastorno de aprendizaje no verbal) el lenguaje fonético no presenta alteraciones, quizá si el semántico. Por otro lado es muy propio del TAP las dificultades visoespaciales.
    Lo cierto, es que a la hora de establecer un programa de intervención, el diagnóstico es orientativo, pero lo definitivo es establecer claramente cuales son su puntos fuertes sobre los que sustentar y trabajar los débiles.
    Saludos

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