lunes, 14 de octubre de 2013

¿Depende tanto el bebe de nuestra ternura y abrazos?


              Cuando el bebe llega al mundo tiene una fabulosa capacidad para acomodarse al exterior, para atender a aquello que quiere y también para prescindir de aquello que le molesta, pero a su vez una enorme necesidad del otro para subsistir. Serán los afectos recibidos de sus padres los que le ayuden a construir su mundo interno. No podemos olvidar  que los genes le proporcionan un modelo básico, pero serán las experiencias e interacciones con los padres las que influyan en la manifestación y expresión final de estos .
Los rostros, las miradas (poco después de nacer el bebe tiene especial sensibilidad por la percepción facial), los sonidos, la voz, el olor, los ritmos, las caricias, los abrazos etc. son un mundo de sensaciones imprescindibles, que estimulan los sentidos del bebe y fortalecen el desarrollo intelectual y emocional.